GALLAECA, -U
GALLAECIA, primeramente CALLAECIA, fue originalmente el nombre con el que los romanos designaron el territorio situado en el extremo noroccidental de la península Ibérica, una provincia que abarcaba los territorios de la actual Galicia, norte de Portugal y el territorio de las actuales provincias de León, Zamora y Asturias. La palabra resulta de la adaptación a la lengua latina del nombre de una de las tribus celtas que habitaban la región, los Callaeci o Gallaeci. Se trata, por ende, en su adaptación latina, de un adjetivo CALLAECUS, GALLAECUS presente en Plinio, Marcial o Velio Longo. Fue también el sobrenombre que consiguió el procónsul romano Décimo Junio Bruto por su victoria sobre tribus celtas junto al río Duero en el año 137 a.C. El término para el país aparece por primera vez el siglo I en la obra de Silio Itálico (ca. 26-101 d.C.) con la forma CALLAECIA. Ha habido en latín vacilación constante, a lo que parece, entre velar sonora y sorda inicial, terminando por imponerse, a la postre, la forma con sonora.
Aparentemente en castellano no se ha producido la esperable diptongación de /e/ abierta tónica en *galliego (Pharies_2002, 317) o si se produjo fue sucedida por una posterior monoptongación (del tipo *manchiego > manchego), pero sin duda este adjetivo GALLAICUS fue, junto a GRAECUS y IUDAICUS, uno de los orígenes, por así decir, de un sufijo -aicus que ha tenido cierta extensión en castellano particularmente (considérese, así, particularmente gentilicio del tipo pasiego, lebaniego, manzanariego, etc., también de otro tipo como mujeriego, aldaniego, etc.). Véase, en esta misma obra, Priego (de Córdoba). Sobre este sufijo y su aparición general en la toponimia española, Nieto_2020)
Redacción: E. Nieto Ballester