BAL(Ĭ)NEU
El sustantivo latino clásico y usual BALNEUM, “baño”, es un préstamo del griego βαλανεῖον. El género es neutro, pero ha existido un femenino BALĬNEA largo tiempo. El singular aparece solo en época imperial, utilizándose el plural usualmente para designar los baños públicos. El término latino propiamente pudo haber sido LAVATRĪNA, un derivado del verbo LAVO. Encontramos desde antiguo tanto BALĬNEUM como BALNEUM, con o sin síncopa de la vocal interior. El grupo consonántico resultante de la síncopa [ln] era poco frecuente en el latín, por lo que se acabó eliminando de la palabra, dando lugar a una forma tardía y popular *BANEUM. De esta forma de la palabra surgen las formas románicas (port. banho, gall. cast. baño, cat. bany y el vasco mainu) y el préstamo eslavo (banja/banya). Es término panrománico, salvo el rumano. DÉLL s.v., REW 916.
Redacción: E. Nieto Ballester
Redacción de Roxana Shivafar Dalvand, alumna de "Historia de la lengua latina", curso 2025-2026, UAM