*MĪNA
Se señala usualmente (así DCECH s.v.) que el castellano mina procedería de un término céltico MĪNA, "mineral". El significado básico parece haber sido "criadero de minerales" pero, como es sabido, ha habido una amplia prolongación léxica a "excavación que se hace para extraer un mineral", "paso subterráneo abierto artificialmente" o incluso "nacimiento de una fuente". Algunas lenguas célticas modernas como el irlandés o el galés presentan testimonios de una palabra similar e idéntico significado, pero no se demuestra en modo alguno que allí no sea préstamo romance, especialmente francés. El término castellano está documentado a partir de la segunda mitad del siglo XIII tan solo y debe de vernir, sea cual sea su origen, por medio del francés mine, documentado solo en el siglo XII. Se señala también en DCECH la existencia de otra variante céltica con vocal breve en la sílaba inicial de la que procedería la forma mena, "mineral", también "especie", en catalán. Esta variante podría estar en el origen de topónimos castellanos como Mena o Menasalbas. Todo es extraordinariamente confuso y particularmente la existencia de esas dos variantes célticas arbitraria. Podemos resumir, pues, la cuestión señalando simplemente que es un término oscuro, probablemente técnico, que debe de haber viajado ampliamente por Europa (piénsese, así, en vasco mea, "mineral") a partir de un origen único impreciso.
Redacción: E. Nieto Ballester