SAYYID
La voz del árabe clásico sayyid 'señor, paladín tribal' se transformó en sīd en árabe andalusí, siendo utilizada como título y nombre propio (Corriente_DicArabismos, p. 289; Pocklington_nombres, 150). De la forma andalusí surgió el resultado castellano Cid y también la variante Cit en el área oriental de la península ibérica. En cambio, en la parte occidental (gallega, asturiana y protuguesa) predominó la solución Cide con -e paragógica. Todas estas variantes permanecen fosilizadas en la toponimia hispánica.
En cambio, no siempre está claro que Ceide, presente en la toponimia gallega y leonesa, tenga la misma procedencia. És cierto que Pedro de Alcalá recoge en su diccionario del siglo XV las formas céid, céyd como variantes de cid (CorrienteAlcalá, 102), a partir de las cuales se podría explicar, pero, como advierte Terés, en estos casos hay que tener en cuenta que los reflejos de sayyid son difíciles de distinguir de los del antropónimo Zayd 'aumento, incremento', el cual ha dejado numerosos descendientes toponímicos en España (Terés_1990, 183-184; Pocklington_nombres, 172).
Durante la Edad Media proliferó el antropónimo Cidi en toda la península, junto a la variante abundantísima Citi (HRN, 334-338). Para Ramón Menéndez Pidal, estas formas surgen por la latinización de Cid 'señor', mientras que para el arabista portugués José Pedro Machado la mayoría procedería de una variante andalusí sīdī 'mi señor' (HRN, 335).
Por otra parte, según Menéndez Pidal, el empleo de Cid es resultado de la convivencia de cristianos y moros, como título de honor (MenéndezPidalCantar2,574-577). Parece ser que Cid, al igual que el patronímico Cídiz, era un nombre propio favorito de las clases bajas del noreste peninsular en el Edad Media; incluso se conjetura que muchos portadores del nombre eran prisioneros del sur (MenéndezPidalCantar2, 574 n. 1; HRN, 334).
Redacción: Javier Giralt Latorre
Revisor: Robert Pocklington